Ciudad del Vaticano; 1 de febrero de 2026. El papa León XIV manifestó su profunda inquietud por el aumento de las tensiones entre Cuba y Estados Unidos, y llamó a ambas partes a fomentar un diálogo sincero y eficaz para evitar la violencia y cualquier acción que pueda incrementar el sufrimiento del pueblo cubano, al término del rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro. El pontífice se dijo preocupado por las noticias sobre el agravamiento de la relación entre las dos naciones, a la vez que se unió al llamado de los obispos cubanos para promover espacios de conversación y cooperación que favorezcan la paz. 

La aparición del papa coincide con un contexto de crecientes fricciones diplomáticas y medidas económicas entre Washington y La Habana, que han elevado el riesgo de una crisis más amplia. León XIV destacó la importancia de mantener el respeto a la dignidad humana y las libertades fundamentales, y expresó su deseo de que iniciativas multilaterales y esfuerzos de mediación contribuyan a reducir las tensiones en la región. 

Además de subrayar la necesidad de evitar acciones que afecten negativamente a la población civil, el pontífice invitó a los responsables políticos a buscar soluciones pacíficas y a privilegiar el bienestar de las comunidades ante cualquier diferencia bilateral, reafirmando el papel del Vaticano como promotor del diálogo internacional y de la reconciliación entre naciones.