Ciudad de México, 22 de septiembre de 2026.- La Cámara de Diputados aprobó en lo general una reforma constitucional que establece la nacionalidad única como requisito para quienes aspiren a la Presidencia de la República, las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. El dictamen modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución. 

La propuesta establece que las personas que tengan una nacionalidad adicional deberán renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidatas o candidatos a alguno de estos cargos. Durante el ejercicio de sus funciones tampoco podrían adquirir otra nacionalidad, utilizar documentos de identidad extranjeros ni acogerse a la protección diplomática de otro Estado. 

De acuerdo con el dictamen, la medida no elimina de manera general el derecho de los mexicanos a contar con doble nacionalidad, sino que establece una condición específica para quienes busquen ocupar los cargos ejecutivos contemplados en la reforma. Los nuevos requisitos se plantean para aplicarse a partir del proceso electoral de 2028. 

Durante la discusión, legisladores que respaldan la propuesta señalaron que busca garantizar un vínculo jurídico y político exclusivo con México para quienes ejerzan estas responsabilidades. En contraste, integrantes de la oposición cuestionaron la medida y argumentaron que contar con una segunda nacionalidad no determina por sí mismo la lealtad o el compromiso de una persona con el país. 

La aprobación en lo general no concluye el proceso legislativo, pues el Pleno continuaba con la discusión de las reservas presentadas al dictamen. Una vez concluido el trámite en la Cámara de Diputados, la reforma deberá ser analizada por el Senado y, al tratarse de modificaciones constitucionales, seguir el procedimiento correspondiente antes de entrar en vigor.