Washington, Estados Unidos; 6 de febrero de 2026. Autoridades de Estados Unidos confirmaron la captura y traslado al país de Zubayr Al-Bakoush, señalado como un “participante clave” en el ataque contra el consulado estadounidense en Bengasi, Libia, ocurrido el 11 de septiembre de 2012 y que dejó cuatro ciudadanos estadounidenses fallecidos, entre ellos el embajador J. Christopher Stevens, informó la fiscal general Pam Bondi durante un comunicado oficial.
El presunto implicado fue extraditado y llegó bajo custodia a territorio estadunidense, donde se le presentará ante la justicia federal por cargos que incluyen asesinato, terrorismo, incendio provocado y conspiración para apoyar actos terroristas, en un proceso que busca rendir cuentas por uno de los ataques más mortales contra diplomáticos estadounidenses en años recientes.
El asalto de 2012 a la misión diplomática en Bengasi, que también involucró un ataque a un anexo cercano, ha sido objeto de investigaciones prolongadas por parte del Departamento de Justicia y el FBI, y su captura representa uno de los esfuerzos continuos para llevar ante la justicia a los responsables de la emboscada, que se produjo en medio de la inestabilidad en Libia tras el derrocamiento de Muamar Gadafi y fue reivindicado por grupos extremistas vinculados a militantes locales.
Antes de esta detención, otros implicados en el caso habían sido capturados y procesados en Estados Unidos, como Ahmed Abu Khattala y Mustafa al-Imam, en campañas separadas que también buscaban esclarecer y sancionar a los autores de los ataques que marcaron profundamente las relaciones diplomáticas y la política de seguridad exterior estadounidense.