Ciudad de México, 21 de septiembre de 2026.- A partir del próximo 3 de noviembre entrará en vigor una regulación nacional para restringir el uso de teléfonos celulares y otras pantallas en todas las escuelas primarias y secundarias de México, luego de que las autoridades educativas de las 32 entidades federativas alcanzaran un acuerdo unánime.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que los dispositivos podrán permanecer en las mochilas de los estudiantes, pero no podrán utilizarse durante las clases ni en los periodos de recreo. Se contemplan excepciones para situaciones de emergencia o circunstancias particulares de las niñas y los niños.
El acuerdo, alcanzado en el Consejo Nacional de Autoridades Educativas, será publicado en el Diario Oficial de la Federación y contempla un periodo previo de información en los planteles. Durante este lapso se realizarán asambleas con las comunidades escolares para explicar las nuevas disposiciones y preparar su aplicación.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, explicó que la decisión fue resultado de un proceso de consultas, foros regionales y participación de especialistas para analizar el impacto del uso de celulares, pantallas y redes sociales en los procesos educativos. En una consulta realizada con docentes, participaron alrededor de 565 mil integrantes del magisterio y, de acuerdo con lo informado por la SEP, 81 por ciento se manifestó a favor de establecer una regulación.
La medida busca regular el uso de dispositivos durante toda la jornada escolar en primaria y secundaria, con el propósito señalado por las autoridades de favorecer la concentración, la convivencia y el desarrollo de habilidades de niñas, niños y adolescentes. Sheinbaum señaló que se busca hablar de regulación y no únicamente de prohibición, debido a que los estudiantes podrán conservar sus teléfonos, aunque deberán mantenerlos guardados salvo las excepciones establecidas.
En otros niveles educativos habrá reglas diferentes. Para la educación media superior, cada plantel establecerá sus propias disposiciones sobre el uso de celulares y tabletas, mientras que las instituciones de educación superior determinarán sus políticas internas.