Washington, 24 de septiembre de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió en la Casa Blanca al mandatario chino, Xi Jinping, en una visita de Estado marcada por una ceremonia de gran despliegue protocolario, pero con expectativas limitadas sobre acuerdos concretos entre las dos principales potencias económicas. 

La jornada incluyó honores militares, bandas, una revista de tropas y un sobrevuelo de aeronaves, además de una recepción en la Casa Blanca. El encuentro representa la primera visita de Xi a la sede presidencial estadunidense durante la administración de Trump y ocurre en un contexto de tensiones relacionadas con comercio, tecnología, inteligencia artificial, Taiwán y la situación en Medio Oriente. 

Durante sus primeras declaraciones, Trump destacó la relación que ha construido con Xi y afirmó que ambos países han logrado avances en materia comercial. El mandatario estadunidense señaló además que las conversaciones abordarían asuntos de seguridad y tecnología, incluida la inteligencia artificial. 

Por su parte, Xi sostuvo que China y Estados Unidos deben actuar como socios y no como rivales, al tiempo que planteó la necesidad de mantener la comunicación entre ambas naciones. En la reunión bilateral, el presidente chino también pidió a Washington oponerse a la independencia de Taiwán, de acuerdo con la información difundida por la agencia oficial china Xinhua. 

Uno de los principales objetivos del encuentro es preservar la tregua comercial entre ambos países, mientras permanecen diferencias importantes sobre aranceles, tecnología, minerales estratégicos, inteligencia artificial y Taiwán. Analistas consultados por medios internacionales han señalado que no se espera que la reunión produzca grandes cambios inmediatos en estos temas. 

La visita de Estado continuará con una cena oficial en la Casa Blanca y actividades protocolarias antes de la partida de Xi. El encuentro busca mantener abierto el diálogo entre Washington y Pekín en medio de una relación marcada por intereses económicos compartidos y profundas diferencias estratégicas.