Bogotá, Colombia; 22 de enero de 2026. El gobierno de Colombia anunció la imposición de aranceles de 30 por ciento a 20 productos procedentes de Ecuador y la suspensión de la venta de energía eléctrica a ese país, en respuesta a la decisión de Quito de aplicar una medida similar a las exportaciones colombianas, bajo el argumento de una supuesta falta de cooperación en el combate al narcotráfico.

La administración del presidente Gustavo Petro calificó la decisión ecuatoriana como una acción unilateral y señaló que las medidas adoptadas por Colombia son “proporcionales, transitorias y revisables”, con el objetivo de restablecer el equilibrio en la relación comercial bilateral y defender los intereses nacionales. Asimismo, rechazó las acusaciones del gobierno de Daniel Noboa y subrayó que existe cooperación permanente en materia de seguridad fronteriza.

Además de los aranceles, el Ministerio de Minas y Energía colombiano informó la suspensión de las exportaciones de electricidad hacia Ecuador, al argumentar la necesidad de garantizar el suministro interno ante variaciones climáticas y de demanda. Autoridades recordaron que Ecuador obtiene una parte relevante de su energía del sistema colombiano, especialmente en periodos de alta demanda.

Colombia reiteró su disposición al diálogo y a la vía diplomática para resolver la controversia y evitar una escalada en las tensiones comerciales. Sin embargo, advirtió que, de mantenerse las medidas ecuatorianas, podrían adoptarse nuevas acciones en el marco de la legislación comercial vigente y de los acuerdos regionales.