Hong Kong, 28 de septiembre de 2026.- China y Estados Unidos acordaron aplicar reducciones arancelarias a una amplia variedad de mercancías, como productos agrícolas, artículos para el cuidado personal, madera, equipos médicos, juguetes y bienes de consumo, en un nuevo paso para fortalecer el intercambio comercial entre las dos principales economías mundiales.

Las medidas contemplan listas recíprocas de productos con un valor comercial aproximado de treinta mil millones de dólares por cada dirección. Del lado de las importaciones estadunidenses hacia China se incluyen productos agrícolas, artículos para el cabello y de cuidado personal, madera, equipos médicos y carbón, mientras que entre los productos chinos que ingresan a Estados Unidos figuran juguetes, vajillas, adornos navideños, balones de futbol y otros bienes de consumo.

El Ministerio de Comercio de China señaló que el acuerdo permitirá fortalecer la cooperación comercial entre ambos países. La mayoría de los productos incluidos tendrá aranceles correspondientes al trato de “nación más favorecida”, con lo que se eliminarían en la práctica los gravámenes específicos aplicados a determinados productos por su país de origen.

El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, afirmó que las listas se concentraron en bienes considerados no sensibles y que podrían beneficiarse de condiciones arancelarias más favorables. Según su declaración, el acuerdo busca facilitar el acceso de agricultores, fabricantes, empresas y trabajadores estadunidenses al mercado chino, además de beneficiar a consumidores de Estados Unidos mediante la entrada de productos procedentes de China.

El entendimiento también contempla una mayor cooperación en materia agrícola mediante un grupo de trabajo destinado a optimizar el comercio bilateral. Ambos gobiernos acordaron además que las listas de productos podrán modificarse cuando sea necesario, aunque se prevé que estos cambios no ocurran con una frecuencia mayor a la anual.

Sin embargo, el acuerdo dejó fuera sectores considerados estratégicos para ambas naciones, entre ellos los chips, los vehículos eléctricos y las baterías. Analistas citados por la agencia Ap señalaron que el impacto económico general podría ser limitado debido al tamaño del comercio bilateral, aunque las reducciones representan una mayor proporción para las exportaciones estadunidenses hacia China.

El acuerdo se produce después de la reunión entre los presidentes Xi Jinping y Donald Trump en Washington y en medio de una tregua comercial entre ambas potencias. Las autoridades de ambos países prevén mantener nuevas reuniones durante los próximos meses, mientras continúan las negociaciones sobre comercio y otros asuntos de la relación bilateral.