Pekín, 25 de agosto de 2026.- China rechazó las nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos contra Irán y advirtió que adoptará las medidas necesarias para proteger sus intereses, en medio del aumento de las tensiones entre Washington y Pekín por los vínculos comerciales que mantiene el país asiático con Teherán.

El gobierno chino calificó las medidas estadunidenses como sanciones unilaterales e ilegales y sostuvo que las diferencias deben resolverse mediante el diálogo y la diplomacia. Pekín también defendió su derecho a mantener relaciones comerciales y económicas con Irán, pese a la presión de Washington para que otros países reduzcan sus vínculos con Teherán.

Las nuevas medidas de Estados Unidos están dirigidas contra personas, empresas y embarcaciones relacionadas con actividades comerciales y financieras vinculadas con Irán. Entre los objetivos se encuentran compañías de China continental y Hong Kong, a las que Washington acusa de participar en operaciones relacionadas con tecnología, pagos y transporte de petróleo iraní.

China mantiene una relación económica estrecha con Irán y es uno de los principales compradores de su petróleo, por lo que una ampliación de las sanciones podría afectar directamente los intereses de empresas chinas y aumentar la tensión entre las dos principales potencias económicas.

Ante este escenario, Pekín dejó claro que no aceptará presiones externas que afecten sus relaciones comerciales y estratégicas, al tiempo que llamó a evitar una mayor escalada y buscar una salida mediante negociaciones. La disputa ocurre además en un momento delicado para las relaciones entre China y Estados Unidos, con nuevos contactos diplomáticos previstos entre ambos gobiernos.