Estrasburgo, 18 de septiembre de 2026.- El primer ministro de Canadá, Mark Carney, afirmó que su país decidirá de manera independiente con qué naciones establece acuerdos, luego de las críticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a la propuesta de fortalecer los vínculos entre Canadá y la Unión Europea, incluida la posibilidad de que Ottawa se convierta en el primer miembro asociado del bloque europeo. 

Durante una visita al Parlamento Europeo en Estrasburgo, Carney sostuvo que ningún país puede determinar con quién Canadá establece relaciones internacionales y defendió la posibilidad de profundizar la cooperación con Europa. El primer ministro señaló además que una asociación más estrecha con la Unión Europea podría convertir a Canadá en un socio más eficaz para Estados Unidos. 

La propuesta europea fue presentada por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien planteó otorgar a Canadá el estatus de miembro asociado, una figura que todavía no cuenta con una definición jurídica dentro del bloque. La iniciativa contempla una cooperación más estrecha en áreas como industria, tecnología, defensa y energía. 

La propuesta generó una reacción de Trump, quien la calificó de acto hostil y advirtió sobre la posibilidad de imponer nuevos aranceles o incluso suspender el comercio con Europa. Ante estas declaraciones, Olof Gill, portavoz de Comercio de la Comisión Europea, aseguró que el acercamiento entre Canadá y la Unión Europea no está dirigido contra Estados Unidos. 

Carney, por su parte, destacó durante su intervención ante el Parlamento Europeo los valores compartidos entre Canadá y Europa y sostuvo que ambas partes pueden fortalecer su cooperación para respaldar a las democracias. El primer ministro canadiense también afirmó que la relación entre ambas regiones debe orientarse hacia una mayor colaboración y no hacia la intención de dominar a otros países.