Damask, Nigeria; 28 de enero de 2026. Al menos siete soldados nigerianos murieron y otros catorce permanecen desaparecidos tras un ataque perpetrado por presuntos yihadistas contra un grupo de patrulla militar en el noreste de Nigeria, informaron fuentes militares. El enfrentamiento ocurrió en la zona de Damask, en el estado de Borno, cuando la unidad se encontró con decenas de combatientes armados, lo que desató un intenso tiroteo que dejó el saldo fatal y las desapariciones. 

Un oficial del Ejército, que habló bajo condición de anonimato, explicó que durante el enfrentamiento algunos soldados lograron replegarse hacia un lugar seguro, mientras que los cuerpos de los soldados fallecidos fueron recuperados posteriormente. Sin embargo, las autoridades continúan sin localizar a los 14 miembros de la patrulla, incluido al parecer su comandante, quienes no han regresado al campamento. 

El ataque fue atribuido a Boko Haram, un grupo extremista que opera en la región desde hace más de una década y que busca imponer un Estado islámico en el norte de Nigeria. Este tipo de acciones forman parte de un persistente ciclo de violencia que ha provocado miles de muertos, desplazamientos masivos y continuos enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y milicias armadas en el noreste del país. 

Las autoridades nigerianas no han ofrecido un conteo oficial actualizado de personas desaparecidas, y las operaciones de búsqueda y rescate continúan mientras se refuerzan las medidas de seguridad en la zona afectada.