Riad, 11 de septiembre de 2026. Arabia Saudita suspendió temporalmente las operaciones de su estratégico oleoducto Este-Oeste, una vía que permite transportar petróleo hacia el mar Rojo y evitar el estrecho de Ormuz, después de que la infraestructura fuera atacada. El Ministerio de Energía saudita informó que la decisión fue tomada como medida de precaución, luego de que los ataques registrados en las regiones de Riad y Medina provocaran personas heridas. 

El oleoducto es una pieza clave para las exportaciones sauditas, debido a que ofrece una ruta alternativa para sacar crudo del país sin depender directamente del estrecho de Ormuz, una de las principales vías mundiales para el transporte de petróleo. Su cierre ocurre en un contexto de creciente tensión en Medio Oriente y de nuevas amenazas contra las rutas energéticas de la región.

Autoridades sauditas señalaron que drones lanzados desde Irak fueron utilizados en el ataque contra el oleoducto. Aunque Riad decidió por ahora no responder militarmente, advirtió que mantiene el derecho de adoptar las medidas necesarias para proteger su soberanía, seguridad e infraestructura estratégica. 

La suspensión también genera preocupación en los mercados internacionales de energía, debido a que limita una de las principales alternativas para mantener el flujo de petróleo mientras persisten las dificultades en el estrecho de Ormuz. La situación incrementa la incertidumbre sobre el suministro mundial de crudo y las rutas comerciales en Medio Oriente.