El presidente Andrés Manuel López Obrador recordó cuando venció a Marcelo Ebrard en el proceso interno del PRD en 2012, a la vez que reiteró que no habrá dedazo en la encuesta de Morena para seleccionar a su candidato presidencial.
El mandatario reconoció al excanciller pese a los intentos de sus detractores para que no reconociera los resultados.
"Aquí no hay dedazo. Yo no voy, no estoy influyendo y no tengo doble discurso porque no soy hipócrita. Por eso somos distintos, por eso no han podido con nosotros. Si fuésemos iguales que ellos, yo no estaría aquí", dijo.
El presidente contrastó la interna de Morena con el proceso del Frente Amplio por México, después de la declinación de Beatriz Paredes.
López Obrador recalcó que cuando se reunió con los aspirantes y dirigentes de Morena, se acordó que no habría dedazo y se definiría mediante la encuesta.
"Todavía hasta los más cercanos. '¿Cómo? Si tan fácil que es que tú nos digas quién conviene más'. No, el pueblo debe decidir", dijo.
Ebrard no escuchó el canto de las sirenas en 2012
El presidente recordó cuando él y Marcelo Ebrard, quien ha señalado irregularidades en el proceso de Morena, se midieron para encabezar la candidatura del entonces Frente Amplio Progresista encabezado por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) en 2012.
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"Marcelo se portó a la altura porque todos estos que no me querían lo estuvieron sonsacando para que no aceptara los resultados y Marcelo se puso cera en los oídos para no escuchar el canto de las sirenas", resaltó.
El mandatario afirmó que "los que no lo querían" son los mismos que hoy impulsan a Xóchitl Gálvez como candidata del Frente Amplio por México.
Incluso, relató como Guillermo Valdés, director de GEA-ISA y exidirector del Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional (CISEN) en el sexenio de Felipe Calderón, publicó una encuesta donde Ebrard vencía lo vencía dos a uno, tanto en población abierta como entre militantes del PRD, lo que no se reflejó en el ejercicio final.