Abuja, Nigeria; 22 de enero de 2026. Cerca de 35 millones de personas en Nigeria corren el riesgo de padecer hambre durante este año, entre ellas alrededor de tres millones de niñas y niños con malnutrición severa, advirtió la Organización de las Naciones Unidas tras el colapso del financiamiento internacional destinado a la ayuda humanitaria.

Durante la presentación del plan de respuesta humanitaria para 2026, el coordinador residente y humanitario de la ONU en Nigeria, Mohamed Malick Fall, señaló que la drástica reducción de recursos ha limitado de manera significativa la capacidad de las agencias internacionales para atender la crisis alimentaria, particularmente en el noreste del país, una región golpeada por la violencia, el desplazamiento forzado y la inseguridad persistente.

La ONU detalló que, debido a la falta de fondos, la asistencia humanitaria prevista para este año se reducirá de forma considerable, lo que obligará a priorizar a una parte de la población vulnerable, dejando sin apoyo a millones de personas que enfrentan inseguridad alimentaria extrema. El Programa Mundial de Alimentos también ha advertido que se verá forzado a recortar raciones y suspender apoyos nutricionales para cientos de miles de menores.

El organismo internacional subrayó que el modelo de ayuda basado principalmente en financiamiento externo se ha vuelto insostenible, al tiempo que reconoció algunos esfuerzos del gobierno nigeriano para fortalecer la respuesta local, como apoyos alimentarios estacionales y medidas de preparación ante emergencias. No obstante, alertó que sin un incremento urgente de recursos, la situación podría derivar en una crisis humanitaria de mayores dimensiones en los próximos meses.